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Martes 20 de enero de 2026

Congreso Futuro 2026: Chile avanza un 0,2% al año en electromovilidad y abre el debate sobre cómo acelerar la transición

 

El ritmo actual de adopción de vehículos eléctricos y las oportunidades para impulsar su crecimiento fueron parte de la conversación en la primera jornada de Congreso Futuro 2026.

 

En la primera jornada del evento se analizó el estado actual de la electromovilidad en Chile, considerando que en 2021 el país anunció su Estrategia Nacional de Electromovilidad con el objetivo de que al 2035 el 100% de las ventas de vehículos nuevos correspondieran a modelos eléctricos. A la luz de las cifras actuales, el foco estuvo puesto en cómo acelerar el ritmo de adopción para alinear la trayectoria del mercado con esa meta de largo plazo.

 

Según datos de ventas, en 2024 solo el 1,5% de los autos nuevos vendidos en Chile fueron eléctricos. En 2025, la cifra aumentó levemente a 1,7%, lo que implica un crecimiento cercano al 0,2% anual. De mantenerse este ritmo, hacia el 2035 la penetración de vehículos eléctricos apenas superaría el 3%, muy lejos del objetivo planteado por la estrategia nacional.

 

“El desafío de la electromovilidad en Chile hoy no es solo tecnológico, es de voluntad política y velocidad. El país ya demostró con creces que puede liderar: Santiago es hoy la ciudad con más buses eléctricos del mundo fuera de China. Sin embargo, esa transformación no ha escalado al transporte privado, donde se concentra el 90% de las emisiones de CO2 y donde la penetración apenas alcanza un 0,47%. Necesitamos políticas públicas promotoras que permitan a la ciudadanía acceder a esta tecnología de forma tangible. El anhelo del 2035 solo será posible si pasamos de la intención a la acción hoy mismo”, señaló Rodrigo Espinoza, gerente de Volvo Cars Chile, durante su participación como speaker en Congreso Futuro.

 

La conversación se dio en el marco del Bloque 6: “Investigación con sello local”, realizado el lunes 12 en la jornada de la tarde, espacio orientado a relevar investigaciones y análisis que permitan identificar nuevos temas estratégicos y líneas de trabajo para el desarrollo de Chile, ampliando sus oportunidades de crecimiento presente y futuro.

 

Dentro de este bloque, la charla “Electromovilidad: ¿futuro automotriz en Chile?”, abordó cómo la electromovilidad puede transformar la calidad de vida de las personas, reducir emisiones y optimizar el uso del tiempo en las ciudades a través de conducción autónoma. La exposición también profundizó en los principales desafíos para instaurar la electromovilidad en el país, las barreras que enfrentan los consumidores y la forma en que la industria se está preparando para acelerar esta transición.

 

Pese a las barreras iniciales, el estudio realizado por Volvo Cars Chile junto a Cadem revela una transformación profunda en el relato de quienes ya han dado el paso hacia la electromovilidad. La investigación muestra que, una vez superada la brecha del desconocimiento, la experiencia real desmiente los mitos: los usuarios chilenos reportan niveles excepcionales de satisfacción, destacando una operatividad más simple de lo previsto y una reducción significativa en los costos de mantenimiento.

 

“El usuario que ya dio el paso suele sorprenderse: el auto eléctrico se integra rápido a la rutina y cambia la experiencia de manejo, no solo por costos, también por confort”, agregó Espinoza, enfatizando que gran parte de las barreras actuales se concentran antes de la compra, en percepciones y disponibilidad de información.

 

La experiencia internacional fue otro de los puntos destacados durante la jornada. Países como Noruega han logrado que más del 90% de las ventas de autos nuevos sean eléctricas, mientras que Costa Rica, con desafíos comparables a los de Chile, ha avanzado de manera sostenida gracias a incentivos claros, estabilidad regulatoria y una estrategia coherente en el tiempo.

 

Chile, en tanto, cuenta con condiciones favorables para acelerar esta transición, como una matriz eléctrica cada vez más limpia, liderazgo mundial en litio y cobre, experiencia probada en electromovilidad en transporte público y una imagen país asociada a la sostenibilidad. Sin embargo, desde el mundo público y privado se coincidió en que será necesario fortalecer las señales, políticas e incentivos que permitan transformar estas ventajas en una adopción masiva del transporte privado eléctrico, alineando las metas de largo plazo con acciones concretas en el presente.

 

 

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