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Miércoles 22 de abril de 2026

El Volvo EX30 demuestra que recorrer 100 km puede costar hasta 75% menos

Santiago, Chile. En un contexto donde el costo de la movilidad se vuelve cada vez más relevante para los conductores, Volvo Cars presenta un análisis comparativo que evidencia una diferencia contundente entre los vehículos eléctricos y los de combustión interna. Basado en condiciones reales del mercado chileno, considerando tarifas eléctricas residenciales, precios promedio de combustibles y datos de homologación vehicular, el estudio demuestra que un modelo 100% eléctrico como el Volvo EX30 puede reducir drásticamente el gasto por kilómetro recorrido.

Una diferencia de costos concreta y respaldada por el mercado chileno

El contraste se vuelve claro al mirar el costo por cada 100 kilómetros recorridos:

  • Un SUV tradicional, con un rendimiento promedio de 10 km por litro y con un precio cercano a los $1.500 por litro de combustible (Precio según referencias de la Comisión Nacional de Energía), implica un gasto aproximado de $15.000, para esa distancia.

  • En el caso de un auto 100% eléctrico, por ejemplo, Volvo EX30, el modelo eléctrico más vendido del 2025 en Chile, el consumo se sitúa en 17 kWh cada 100 km. Al considerar una tarifa eléctrica residencial promedio cercana a los $215 por kWh ( datos de la Comisión Nacional de Energía), recorrer esos 100 kilómetros cuesta alrededor de $3.655.

  • La diferencia es un ahorro de $11.345 cada 100 kilómetros, es decir, más de un 75% menos en costos operativos entre un auto a combustión, versus uno eléctrico. A esto se suma que el ahorro de un vehículo eléctrico no se limita únicamente al consumo energético: Al considerar menores costos de mantención y beneficios estatales asociados a la electromovilidad, el costo total de propiedad puede superar el 80% de ahorro en comparación con un vehículo tradicional.

Este escenario coincide con distintos actores del sector energético. La Agencia de Sostenibilidad Energética ha destacado que los vehículos eléctricos pueden ser entre tres y cuatro veces más eficientes en el uso de la energía que los motores de combustión interna, una ventaja que se refleja directamente en el costo por kilómetro y en la eficiencia general del sistema.

El impacto real en el gasto mensual de los conductores

En el contexto actual del mercado , marcado por recientes alzas en el precio de los combustibles que han llevado el valor de la bencina a niveles cercanos a los $1.500 por litro según reportes de mercado y ajustes recientes derivados del escenario internacional, el impacto en el gasto mensual se vuelve aún más evidente.

Bajo este escenario, un conductor que recorre 1.500 kilómetros al mes puede destinar entre $220.000 y $230.000 en combustible al precio del día de hoy. Ese mismo trayecto en un vehículo eléctrico como el Volvo EX30 es de aproximadamente $54.825. La diferencia supera los $165.000 mensuales, lo que ha refuerza el impacto económico concreto de la electromovilidad en un contexto de alta volatilidad energética.

La tecnología que explica la eficiencia

Este nivel de eficiencia no responde únicamente al tipo de energía utilizada, sino también al desarrollo tecnológico que incorporan los vehículos eléctricos de última generación. En el caso del EX30, los sistemas avanzados de gestión térmica permiten mantener la batería en condiciones óptimas de funcionamiento, reduciendo el impacto de factores externos como las altas temperaturas y asegurando un rendimiento estable en distintos escenarios de uso.

A esto se suma una gestión inteligente del consumo energético, donde elementos como la climatización y la recuperación de energía se integran de manera eficiente para equilibrar confort y rendimiento. Este tipo de tecnologías se alinea con lo observado en estudios internacionales, donde se destaca que la optimización del uso energético es uno de los principales factores que explican la eficiencia superior de los vehículos eléctricos.

Cómo cargar mejor y de forma más eficiente y segura

En un vehículo eléctrico, la forma en que se carga impacta directamente en su eficiencia, autonomía y vida útil. En este sentido, Volvo Cars recomienda priorizar hábitos de carga equilibrados, evitando tanto los niveles muy bajos como las cargas constantes al 100%. En condiciones normales de uso, mantener la batería entre un 20% y un 80% permite optimizar su rendimiento y prolongar su vida útil, mientras que la carga completa se sugiere principalmente antes de viajes largos.

Asimismo, Volvo destaca que no todas las cargas cumplen el mismo rol. Para el uso diario, la carga en corriente alterna (AC) —como la domiciliaria o en wallbox— es más eficiente y menos demandante para la batería, mientras que la carga rápida está pensada para situaciones específicas como viajes en ruta, donde el tiempo es un factor clave.

La planificación también es parte central de una carga eficiente. Volvo recomienda anticipar los trayectos y utilizar herramientas de navegación para identificar puntos de carga disponibles, integrando este proceso de forma natural en la conducción. A esto se suma la importancia de factores externos como la temperatura, ya que evitar condiciones extremas —como exposición prolongada al calor— contribuye a mantener la batería en rangos óptimos de funcionamiento.

En conjunto, estas prácticas permiten entender que la eficiencia en la electromovilidad no depende solo de la tecnología, sino también del uso. En un escenario donde el costo de la energía cobra cada vez más relevancia frente a los combustibles tradicionales, cargar de forma inteligente no solo mejora el rendimiento del vehículo, sino que también maximiza el ahorro en el día a día.

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